Me tropecé con una frase de Galiano que dice que el mundo está más necesitado de abrazos que de pan. La frase me llegó hondo porque estoy entre los que prefieren un abrazo. El sabio mensaje fue tema de debate con amigas que no coinciden. De nada sirve la abundancia material, si andamos pobres de afecto, huérfanos de espiritualidad, de hermandad, de unión y solidaridad.
Y mucho conversé con estas mujeres que en los últimos tiempos se sienten estresadas. Traté de que vean que la felicidad no ha de buscarse en lo material que nos rodea, sino dentro de nosotros mismos, que tenemos que detenernos a meditar que el entorno no puede dominarnos, pensar sí, en qué cosa provechosa daremos de sí en lugar de dejar que el valiosos tiempo se nos escape en tanto nos quejamos.
Sólo eso les dije, pero les ofrecí este texto que hace algún tiempo para un Fin de Año, nos hizo llegar la colega Roxana Thomson. Analícenlo ustedes con el ánimo de no esperar para ser felices si a pesar de todo podemos empezar ya. Piensa que quizás mañana, si pierdes algo de lo que tienes hoy, entiendas entonces lo feliz que eras ayer. Los seres queridos pueden perderse en un segundo, las enfermedades y accidentes pueden aparecer de repente, las desgracias, los fenómenos naturales, no piden permiso. Nadie tiene mala estrella, es la negatividad la que no nos permite avanzar. Admite que el poder está dentro de ti para hacer de la cotidianidad algo especial. Recuerda que si lloras por el Sol las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.
"Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de tener un hijo y luego, después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y creemos que seremos felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son adolescentes difíciles de tratar. Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo le vaya mejor, cuando tengamos un carro o una nueva casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados.
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlos y decidir ser felices de todas formas.
Una de mis frases favoritas es de Alfred D. Souza. Él dijo, "Por largo tiempo parecía que mi vida estaba a punto de comenzar mi vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto que terminar, tiempo que pasar, una deuda que pagar... entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que estos obstáculos eran mi VIDA.
Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad, " La felicidad es camino"
Así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartas con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así es que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que aumenten tu sueldo, hasta que bajes 10 kilogramos, hasta que te cases, hasta que tengas tus hijos, hasta que tus hijos se vayan de casa, hasta el viernes por la noche, hasta el domingo por la mañana o hasta que mueras para decidir que no hay mejor momento que este para ser feliz.
La felicidad es un trayecto, no un destino. Así que trabaja como si no necesitaras dinero, ama como si nunca te hubieran herido y baila como si nadie te estuviera viendo.
1 comentario:
ese es el camino ese y otros mas si todos no empeñamos a crear alegria alrededor nuestro nos convertiriamos en prismas de luz y alcanzariamos a llenar este hermoso planeta tierra y convertirlo en un paraiso un beso marle
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